EL
TEMA :
EMPLEO
Las cifras (ver datos) nos hablan de una situación bastante delicada en lo que concierne al empleo en nuestro país. Por las características señaladas (empleo eventual o precario, largas jornadas de trabajo, bajos ingresos, ausencia de cobertura de jubilación, pocas oportunidades para la juventud) “la mayor demanda de los jefes y las jefas de hogar de todos los departamentos es acceso a un trabajo más estable y productivo” (Vásquez…p. 75). Y esta demanda la encontramos tanto en las zonas urbanas como rurales.
- CAUSAS
Nos parece importante entender las causas de esta preocupante situación. A este nivel hay que distinguir entre causas externas e internas. Veamos
Externas: Las tendencias mundiales de la globalización que llevan a:
1 Una disminución de la cantidad de empleo disponible: “cada vez es mayor el número de trabajadores que no pueden encontrar empleo ni acceder a los recursos tecnológicos emergentes necesarios para garantizar la productividad en una economía mundial cada vez más digitalizada” (OIT 2001)
Según el peruano O. De Rivero "todo parece indicar que el desempleo, el empleo temporal y la incertidumbre laboral será la manera como funcionará las sociedades por un buen rato en el futuro. El crecimiento del PNB (Producto Nacional Bruto) con empleo, el trabajo por vida, el sindicato y la seguridad social serán sólo un recuerdo".
2 Una disminución de la calidad del empleo, por las características del empleo que se ofrece:
- inestable, asistimos al fin del empleo de por vida
- con gran presión por el rendimiento
- con grandes desigualdades salariales
- con poca o ninguna protección laboral y malas condiciones de trabajo
- sin beneficios sociales: vacaciones, jubilación, maternidad etc.
- con bajas oportunidades de sindicalización y, consecuentemente, de negociación colectiva.
3 Una gran tendencia a la exclusión, por el tipo de persona que se busca
- joven
- con gran nivel educativo
- con capacidad de trabajo en equipo.
- con cabeza propia, que sepa razonar, no sólo obedecer automáticamente órdenes
- con capacidad de iniciativa y creatividad.
Y, como lo ha constatado la OIT, por las múltiples discriminaciones que hoy se afrontan en el espacio laboral, sobre todo las sufren las mujeres, los indígenas, los migrantes, los enfermos de VIH/SIDA, etc. (Igualdad…).
La situación anteriormente descrita es el resultado del aumento de la vulnerabilidad del trabajo frente al capital. Ello se debe a la disminución del poder de los sindicatos (hoy sólo el 17% de la fuerza de trabajo mundial está sindicalizada) y a que los grandes empresarios que se mueven a un nivel planetario se han liberado “respecto de los corsés del trabajo y del Estado tal y como han existido en los siglos XIX y XX” (Beck), desarrollando actualmente un papel clave no sólo en la configuración de la economía sino también de la sociedad en su conjunto.
La OIT dice que “Dada la elevada posibilidad de movilidad del capital en la actual economía globalizada, la internacionalización de la producción ha reducido sustancialmente en algunos casos el contenido y el impacto de la negociación colectiva, los métodos de trabajo más flexibles, el recurso cada vez mayor a la subcontratación y el trabajo a tiempo parcial hacen más difícil que los trabajadores se organicen en defensa de sus propios intereses” (Su voz…).
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Internas
4 La política económica neoliberal, implementada en nuestro país en la década del 90, no dió ninguna prioridad a la producción nacional y más bien la dañó seriamente al permitir la masiva importación de productos, debilitando seriamente al agro y la industria.
Además, esta política reprimarizó nuestra economía y como dice Jiménez “la historia económica de nuestro país indica que la actividad primario-exportadora no crea demanda interna suficiente para apoyar un crecimiento capaz de generar empleo a tasas socialmente deseables y, lo que es peor, está sujeta a las fluctuaciones del mercado internacional” (p.166).
Gamero también habla del “pobre rol que ha cumplido el aparato productivo como agente demandante de mano de obra, que puede ser explicado por el sesgo reprimarizador de la política económica de los noventa (...) [pues] No resulta lo mismo, en términos de su impacto sobre la generación de empleo, un crecimiento económico liderado por los sectores primario exportadores que otro liderado por la agro industria, la manufactura y la actividad de servicios de alto valor agregado”. Añadiendo que para que los efectos del crecimiento se sientan en el empleo éste debe descansar en los sectores más vinculados al mercado interno (p.259-268).
La política económica neoliberal también minimiza el rol del estado como ordenador social. Al respecto el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) afirma que “Además de establecer reglas de funcionamiento del mercado (...) el Estado debe asumir un papel transformador y redistribuidor, que incluso promueva las ventajas locales y defienda el empleo interno” (p.12).
5 El excesivo centralismo, que concentra casi todas las actividades económicas y el mercado en Lima. para remontar esta situación es importante el proceso de descentralización en curso que puede impulsar también el desarrollo rural. Por eso el PNUD señala la “necesidad de impulsar y consolidar el actual proceso descentralista, asumiéndose como una gran oportunidad que no debería desaprovecharse. En efecto, la consolidación de un proceso descentralista funcional al desarrollo humano debe ser considerada no solamente como una oportunidad sino también como una necesidad” (p.9).
6 Los hábitos de consumo de la población. El consumidor peruano siempre ha preferido el producto extranjero, debido a su desconocimiento de las consecuencias que tiene para la generación de empleo el no consumir lo que el Perú produce. Y también porque, debido a una baja autoestima, tiende a pensar que la producción nacional es de baja calidad. De allí que, como planteó CONADES en el 2002, es necesario “promover la producción y el consumo de bienes y servicios nacionales en el país y en el extranjero”.
J. Schuldt afirma que “los ciudadanos deben tomar conciencia de sus patrones de consumo y los efectos que determinados gastos pueden tener sobre el bienestar en el largo plazo” (p.384). Bernedo señala que “si al producir y al consumir se genera riqueza en mayor proporción fuera del país que en su interior, el problema del empleo es irresoluble” (p.10). Campañas como “Cómprale al Perú” buscan sensibilizarnos al respecto.
7 Los bajos ingresos de la población determinan la existencia de un mercado con poca capacidad de compra, lo que restringe la demanda y atenta contra una mayor generación de empleo. El PNUD constató en un estudio que: “El ingreso monetario promedio del país es de S/. 544 mensuales y alrededor de dos tercios de trabajadores está debajo de este valor promedio. El 30% de la población de la Sierra trabaja pero no tiene ingresos, y lo mismo sucede con el 20% de la Selva y el 10% de la Costa. La mitad de los trabajadores peruanos gana menos de US$ 100 (calculados al tipo de cambio de 3.50 nuevos soles por dólar) y la mitad de los trabajadores de poblados rurales con menos de 2 mil habitantes gana menos de S/. 100 al mes” (p.10).
8 La baja productividad. Al respecto Iguiñiz nos dice que “Los pobres, lo son en buena medida justamente porque están laborando en unidades económicas que se encuentran en el extremo menos productivo de sus respectivas ramas de producción o mercados nacionales” (Cohesión p. 134). En el campo por ejemplo, Guerra García nos dice que se pierde 25% de la producción por plagas y enfermedades que con una adecuada extensión agrícola y control fitosanitario podrían evitarse.
Y N. García (2004) ha encontrado que “dos tercios de las personas activas se encuentran ocupadas con niveles de productividad muy bajos o desempleados”(p.8). En las micro y pequeñas empresas (MYPES ó PYMES), la baja productividad es más dramática. Un estudio nos habla de la “baja productividad media de los trabajadores de las micro y pequeñas empresas” en donde el 43 por ciento son de subsistencia (no generan excedentes) y 20 por ciento casi no generan excedentes (Villarán p.40).
La Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza (MCLP) señala que “estos bajos niveles de productividad —particularmente en las PYMES que concentran a la gran mayoría de la población ocupada— están entre los principales factores que generan pobreza en el país” (p.65).
Los factores que inciden en la baja productividad y sobre los que hay que actuar si queremos mejorar las condiciones de vida de la población son:
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El nivel de conocimiento y calificación de la fuerza laboral, que se da vía la educación formal, familiar y la capacitación laboral. A este nivel es importante el desarrollo de aptitudes y habilidades que permitan “aprender a aprender”. Sin embargo “la flexibilización extrema del mercado laboral, vía contratos inestables y precarios, lleva a una reducción del gasto en capacitación por parte de las empresas” (Chacaltana y García), lo que repercute en la productividad del trabajo.
- La renovación de equipos y la innovación tecnológica.
- La calidad de la infraestructura productiva: puertos, comunicaciones, transportes y energía.
- La forma cómo se organizan los procesos de producción.
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El tamaño del mercado. Por ello P.P. Kuczynski y F. Ortiz de Zevallos afirman que “No es sólo una cuestión de justicia social lograr un mercado masivo de consumidores, con creciente poder de compra, constituye una condición fundamental para lograr el progreso” (p.45).
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Los costos laborales. Los empresarios lo consideran lo más importante, por eso siempre plantean reducirlos. Por ejemplo, a comienzos del 2006 plantearon reducirlo para poder afrontar la competencia China. Sin tomar en cuenta que, como dice I. Basombrío, en China los “ingresos monetarios son reducidos, pero compensados con otros mecanismos derivados de la distribución social de la riqueza”.
- El costo del dinero (crédito, tasas de interés, etc.).
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El tejido institucional que facilite o induzca decisiones permanentes de aumento de la productividad en el nivel microeconómico, ya que las mejoras en la competitividad vía aumentos de productividad no se dan sin una institucionalidad que estimule la adopción de este tipo de decisiones (García, 2004, p. 10)
9 La pérdida de derechos laborales, ocurrida durante la década de los noventa. En dicha época se realizó el cambio de empleo estable y relativamente bien pagado a empleos temporales de “formación laboral juvenil”, “services”, “cooperativas de trabajo”, “servicios no personales” etc. Todos ellos desvirtúan la relación laboral e impiden que los trabajadores gocen de los derechos que por ley les corresponden.
Una flexibilidad laboral llevada al extremo ha generado una gran desprotección de los trabajadores, sobre todo los que recién ingresan o reingresan al mercado laboral quienes han perdido el derecho a la seguridad social, a la compensación por tiempo de servicios (CTS) a la seguridad y salud ocupacional, a las vacaciones, etc.
Por otro lado, ha habido un importante debilitamiento de los sindicatos. Para el caso de Lima Metropolitana, Schuldt sostiene que “el grado de sindicalización cae del 50% en 1991 al 10% en 2001”(p.184). “Al reducirse al mínimo la negociación colectiva (…) se ha deteriorado el nivel de ingreso de los trabajadores, que además carecen de suficientes provisiones legales y protección judicial para ejercer sus derechos”. Ello se agrava porque la ley peruana exige un mínimo de 20 trabajadores para crear un sindicato, pero el 97.6% de empresas son establecimientos de menos de 20 personas.
Y es que, como afirma Julio Gamero (2008) “Conviene recordar que no hay hecho más político en la economía que el reparto del excedente económico. Es que su distribución entre remuneraciones, utilidades e impuestos es un proceso que está en función directa a la capacidad de negociación de cada uno de los actores involucrados: trabajadores, empresarios y Estado respectivamente. El sector empresarial como tributario del ajuste estructural de los noventa es quien detenta el día de hoy, el poder. Los asalariados privados, con una tasa de sindicalización inferior al 9% y con la mitad de ellos con menos de 3 años promedio de antigüedad en su puesto de trabajo, no son, en el momento actual, un contrapeso real al poder del empresariado. Y el Estado, bajo el síndrome del “perro del hortelano”, no quiere ejercer su rol regulador ni aumentar la presión tributaria”.
La nueva Ley General del Trabajo busca remediar esta situación, pero se encuentra entrampada en el congreso debido a que, como dice Javier Mujica “En el Perú oficial y empresarial predomina una orientación que valora la protección laboral como un obstáculo para el crecimiento económico, la mejora de la competitividad y la generación de empleo”. |
La mirada de los otros
Si bien tendemos a pensar que lo anteriormente descrito es cierto, nos parece importante destacar que hay quienes señalan que entre las causas internas las razones principales está en el bajo nivel educativo de nuestra fuerza laboral, lo que no lo capacita para ubicarse adecuadamente en el mercado de trabajo. Y dada su baja productividad, no puede aspirar a mayores niveles de ingreso. En esta perspectiva se sitúa el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los Países del G-7 (G-8).
Por otro lado, se piensa que corresponde al sector privado la generación de empleo y por ello hay que dar todas las facilidades posibles al inversionista para ello. Por lo que se requiere “flexibilizar” aún más las condiciones laborales.
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- CONSECUENCIAS
Teniendo en cuenta la importante función del trabajo en nuestras sociedades:
- Otorga ingresos económicos.
- Marca el ingreso a la adultez, es el fundamento de la autonomía como adulto, permite el real control sobre su vida así como la posibilidad de labrarse un futuro de acuerdo a sus aspiraciones y valores.
- Es fuente de derechos (salud, jubilación etc. ,) y oportunidades.
- Es factor clave en la formación de la identidad personal.
- Posibilita el reconocimiento social.
- Es la base de la economía familiar.
- Influye en el tipo de relaciones sociales que establecemos.
- Posibilita la integración social.
- Es clave para la felicidad. The Economist, nos dice que “los estudios hechos hasta hoy, tienden a encontrar que la influencia más fuerte en la felicidad la tiene el contar con un empleo.
Es comprensible que cuando falta trae profundas consecuencias, a todo nivel:
a) Sociales: aumento de la delincuencia, crisis familiar, desesperanza en la juventud, etc. Pues “El empleo es una vía de ingreso para la comprensión cabal de la vida del ser humano en sociedad. Es el facilitador de su desarrollo individual y familiar, así como de su inserción plena en una determinada comunidad” (Somavía PUC p.33).
b) Políticas: la gente pierde interés en la política y los gobiernos pierden legitimidad pues la población percibe que sus intereses y necesidades no son adecuadamente reconocidos por las instituciones públicas y los gobiernos que eligen para gestionar el bien común vía la administración del aparato del estado.
c) Económicas: sobre todo por el aumento de la informalidad. La OIT define este sector como “una amplia gama de actividades que desarrollan los trabajadores en condiciones laborales de explotación y falta de seguridad, con ingresos que a menudo rozan o se quedan por debajo del umbral de pobreza y escaso o nulo acceso a la protección social del Estado, la formación y los servicios sociales” (OIT, 1999, p.20). Este sector actualmente absorbe la mayor parte de los nuevos empleos en nuestro país. Según un último trabajo del Banco Mundial el 80% de los trabajadores peruanos laboran en este sector (Perry p.7)
d) Psicológicas, diversos estudios señalan que la pérdida de empleo es sólo comparable al sufrimiento psicológico ocasionado por la pérdida de los padres o el fracaso matrimonial. Afecta seriamente la auto-estima, pues una condición de la adultez es la capacidad de poder mantenerse en base a su trabajo. En los hombres este sufrimiento y frustración son mayores debido a que socialmente tienen asignado el rol de proveedor de la familia, sobre todo en sociedades machistas como la nuestra. Se agrava en América Latina porque como dice Salas “Las ramas donde ha predominado la fuerza de trabajo masculina en la mayoría de los países (agricultura e industria) son las que han disminuido su capacidad de absorber fuerza de trabajo”.
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Fuentes Consultadas
Basombrío, I. “Política laboral: equilibrio y sensatez el acceso a la salud, educación y vivienda”.
Beck, U. Qué es la Globalización (Barcelona, Paidós, 1998).
Bernedo, J. “Reflexiones sobre el mercado de trabajo peruano” en Análisis Laboral, vol 27 n.317 (Lima noviembre 2003).
CONADES, Informe de la VII Conferencia Nacional sobre Desarrollo Social ¿cómo poner la economía al servicio de las personas? (Lima, 20 de diciembre del 2002).
Chacaltana, J. N.García “Reforma laboral, capacitación y productividad laboral” en Políticas de empleo en el Perú” vol. II (Lima, CIES, 2004) pp. 15-62.
De Rivero, O El Mito del Desarrollo. Los estados inviables en el siglo XXI (México, FCE,2006).
Gamero, J. “Modelo económico y empleo: los limites de la inercia neoliberal” en Perú Hoy. La economía bajo presión de la democracia (Lima, Desco, julio 2003).
Gamero, J. “Distribución y excedente económico: ¿por qué no mejoran los salarios? En La República 8 de julio del 2008.
García, N. “Síntesis de las propuestas de la Red de Políticas de Empleo” en Economía y Sociedad 51, CIES (abril 2004).
Guerra García, H. La Agricultura en el Perú
Iguiñiz, J. “Cohesión social, responsabilidad y economía: reflexiones desde un país Andino” en . Cotler (editor) La Cohesión social en la agenda de América Latina y de la Unión Europea (Lima, IEP, OBREAL-Observatorio de las Relaciones Europa América Latina-, 2006).
Jimenez, F. “El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias sociales y perspectivas” en E. Sader (Compilador) El Ajuste Estructural en América Latina. Costos Sociales y Alternativas (Buenos Aires, Clacso, 2001).
Kuczynski, PP. y F. Ortiz de Zevallos Competir y Crear Empleo (Lima, agosto 2001).
Mesa de Concertación de Lucha contra la Pobreza Futuro sin pobreza. Balance de la lucha contra la pobreza y propuestas (Lima, MCLP, 2007).
Mujica, J. “Operativo empleada audaz” en La República, 22 de febrero del 2007.
OIT Revista Trabajo n.32 (1999) p. 20.
OIT Su voz en el trabajo (Ginebra, OIT, 2000).
OIT Trabajo en la Economía de la Información. Informe sobre el empleo en el mundo 2001. (Ginebra, OIT, 2001).
OIT Perú: Propuesta de Programa Nacional de Trabajo Decente, 2004-2006”, Informe preliminar (Lima, OIT, 2003).
OIT, Oficina Regional para América Latina y el Caribe Panorama Laboral 2006 América Latina y el Caribe (Lima, OIT, 2006).
OIT La igualdad en el trabajo: afrontar los retos que se plantean (Ginebra, 2007).
Perry, G.E.; Arias, O.S.; Fajnzylber, P.; Maloney, W.F.; Mason, A.D.; Saavedra Chanduvi, J. Informalidad: escape y exclusión. Washington: Banco Mundial, 2007(Estudios del Banco Mundial sobre América Latina y el Caribe).
PNUD, Informe sobre Desarrollo Humano Perú – 2005. Hagamos de la competitividad una oportunidad para todos (Lima, PNUD, 2005).
Salas, C. “El Modelo de acumulación y el empleo en América Latina” en E. de la Garza Toledo Reestructuración Productiva, Mercado de Trabajo y Sindicatos en América Latina (Buenos Aires, Clacso).
Schuldt, J. Bonanza macroeconómica y malestar macroeconómico (Lima, Universidad del Pacífico, 2004).
Somavía, J. Director OIT, “Hacia un mundo mejor” Cuadernos del Archivo de la Universidad 15, (Lima, PUC, 1999)
The Economist “Happiness is a warm vote”, April 17th 1999.
Vargas, M. “Acceso y uso racional de medicamentos en el Perú” en Economía y Sociedad n.46 (CIES, octubre 2002) 30-35.
Vásquez, E; C.E. Aramburu, C.Figueroa, C.Parodi Los Desafíos de la lucha contra la pobreza extrema en el Perú (Lima, U.Pacífico-IDRC, 2001).
Villarán, F. J.Palacios, V.H.Bullón y T. Sanz Diagnóstico y Recomendaciones para mejorar los Programas y Servicios de Apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) en el Perú. Informe Final (Lima, USAID-Proyecto Crecer, 2005) p.40
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