ACTUAR HOY PARA ROMPER EL CÍRCULO DE LA DESIGUALDAD
oct 2011
Libertad, oportunidades y capacidades
La desigualdad lleva rostros invisibles en las sociedades de América Latina y el Caribe. Esta desigualdad se manifiesta en las limitaciones para el ejercicio de derechos fundamentales como: identidad, salud y educación. Existen, además, otros indicadores de Desarrollo Humano, cuyas restricciones persisten de una generación a otra y se presentan en un contexto de baja movilidad socioeconómica.
El enfoque de Desarrollo Humano es concebido como un proceso de expansión de las libertades -económicas, sociales y políticas-, que permite reconocer el rol de los valores y prácticas sociales; a través del fortalecimiento de las capacidades y potencialidades individuales y colectivas[1]. Por ello, para Amartya Sen, el individuo constituye el medio y el fin del desarrollo.
Estas capacidades no son monopolio de los países o individuos con mayores recursos económicos. Los países que poseen un exiguo Índice de Desarrollo Humano tienen ante sí la misma tarea: asumir su propia responsabilidad, ejercer las libertades para ampliarlas y ponerlas al servicio de todas y todos sus habitantes.
Esta premisa alcanza un punto de convergencia conla Opción Preferencialpor los Pobres -uno de los postulados centrales dela Teologíadela Liberación-al considerarlos como agentes de cambio y no sujetos de ayuda.
Warmi Huasi y la experiencia en el AA.HH. “San Benito”
En este contexto, la experiencia en el Asentamiento Humano “San Benito” (Lomas de Carabayllo), permitirá la elaboración de un diagnóstico situacional orientado a la identificación de los conocimientos, las actitudes y las prácticas en referencia a la lógica laboral y la situación familiar de las madres y de los padres que trabajan, así como la dinámica organizacional comunitaria en relación a la población infantil.
Por consiguiente, la intervención a desarrollar versará bajo los enfoques de género, interculturalidad y derechos humanos, marcos conceptuales que nos permitirán dialogar sobre el proceso de socialización diferenciada por sexo -desde el ámbito laboral-, en el marco de la igualdad de oportunidades.
Con la finalidad de establecer una comunicación horizontal con el público objetivo con el cual nos vincularemos, es imprescindible valorar la identidad individual y colectiva de la mujer, durante los diferentes espacios de socialización que compartiremos. Pues esta categoría es una construcción social que se alimenta constantemente, a partir de lo que expresamos y percibimos del otro.
Asimismo, como equipo es necesario promover la apertura y tolerancia hacia las diversas formas de pensamiento para la construcción de propuestas de desarrollo concertadas. Para ello, este proceso deberá priorizar las necesidades más sentidas por los pobladores del Asentamiento Humano “San Benito”, en beneficio de los niños y las niñas.
Conny Campos Salazar
Voluntaria en la zona de
Carabayllo
[1] SEN, Amartya. Desarrollo y libertad. Planeta, 2000, Buenos Aires.
como puedo participar!!